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Diversidad biológica y Diversidad cultural - Eje 2

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Este eje se interesa a las dinámicas que existen entre la diversidad cultural y la diversidad biológica, y estudia en qué medida la construcción de los patrimonios locales puede participar a su mantenimiento y a su reforzamiento.

Contexto global

El convenio sobre la diversidad lógica, promover la importancia de los saberes locales en la gestión de la biodiversidad, ha unido cada vez más fuertemente la conservación de la diversidad lógica a aquella de la diversidad cultural. Al hacer esto participa en el surgimiento de un nuevo discurso sobre la diversidad cultural y de nuevos dispositivos de conservación como la gestión comunitaria de áreas protegidas o de corredores de biodiversidad, los mecanismos de APA(acceso y compartir las ventajas) y más recientemente los PSE (pagos por servicios ambientales) que buscan remunerar a las comunidades locales para aquellas conserven sus tradiciones consideradas como "buenas prácticas" ambientales. Si giro "participativo" y "biocultural" de la conservación contribuye a asociar mejor las comunidades locales a la conservación de su medio ambiente, reduce el interés de los saberes y de las prácticas de las poblaciones locales sobre su medio ambiente y su eficaz y dar ecológica, evaluar desde exterior por las necesidades de otras poblaciones, urbanas la mayoría de las veces, en vista de hacer que las comunidades se conviertan en los proveedores de bienes y servicios ambientales sin dejar de tomar en cuenta verdaderamente su propias aspiraciones.

El enfoque patrimonial de la diversidad ideológica

Los investigaciones del eje 2, se enfocan igualmente en el estudio de las dinámicas entre la diversidad cultural y biológica, y levantan por ende la constatación que se marcó, reduce el interés de estas dinámicas a las realidades mercantilistas y ecológicas de la gobernación internacional de la biodiversidad y que exponen de esta manera a la acusación de querer mantener a las poblaciones, generalmente muy pobres, en los modos de vida llamados tradicionales, ya que esto sería mejor para el planeta. Ello se oponen a la idea de que estas dinámicas pueden a veces, pero no siempre, participar a la conservación de la biodiversidad, y aquellas poseen las dimensiones patrimoniales que van más allá del " utilitarismo ambiental". La cultura de una gran diversidad de cultíjenos, por ejemplo, es concebido en muchos sistemas agrarios para asegurar las cosechas, pero traduce también las relaciones sociales y culturales hacia las plantas que no pueden ser reducidas a la racionalización económica y ecológica. El " buen uso de la naturaleza" que puede resultar no existe si es que el aparataje ideal y simbólico que los entorna no está bien vivo. En consecuencia los investigadores del eje privilegian a menudo los objetivos de investigación que tienen que ver con la botánica, la ecología, la biología y la genética (plantas silvestres, medicinales y cultivadas, las razas animales y la fauna salvaje, la diversidad de los ecosistemas, los mosaicos de paisajes), pero tomándolas por el prisma de su vida social y de sus representaciones culturales. La farmacopea local, el artesanado que utiliza los recursos naturales, la producción de objetos de arte, las culturas y los modelos alimenticios, los saberes, los "saberes de hacer", y las técnicas asociadas, así como las representaciones religiosas y cosmograficas, constituyen ejemplos emblemáticos de este tipo de enfoque. De la misma manera el intercambio de circulación de semillas, de cultivares o de animales y los modos de sociabilidad que acompañan estos intercambios.

El eje se subdivide en dos obras temáticas, " Biodiversidad, prácticas, saberes y regímenes de derecho", e
" Identidades, saberes y técnicas".
Actualmente, los principales terrenos de estudio se ubican en el Brasil, Guyana, Burkina Faso, Vietnam, Benín y Togo, Algéria, México y en África del Sur .

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Diversidad biológica y Diversidad cultural - Eje 2

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Este eje se interesa a las dinámicas que existen entre la diversidad cultural y la diversidad biológica, y estudia en qué medida la construcción de los patrimonios locales puede participar a su mantenimiento y a su reforzamiento.

Contexto global

El convenio sobre la diversidad lógica, promover la importancia de los saberes locales en la gestión de la biodiversidad, ha unido cada vez más fuertemente la conservación de la diversidad lógica a aquella de la diversidad cultural. Al hacer esto participa en el surgimiento de un nuevo discurso sobre la diversidad cultural y de nuevos dispositivos de conservación como la gestión comunitaria de áreas protegidas o de corredores de biodiversidad, los mecanismos de APA(acceso y compartir las ventajas) y más recientemente los PSE (pagos por servicios ambientales) que buscan remunerar a las comunidades locales para aquellas conserven sus tradiciones consideradas como "buenas prácticas" ambientales. Si giro "participativo" y "biocultural" de la conservación contribuye a asociar mejor las comunidades locales a la conservación de su medio ambiente, reduce el interés de los saberes y de las prácticas de las poblaciones locales sobre su medio ambiente y su eficaz y dar ecológica, evaluar desde exterior por las necesidades de otras poblaciones, urbanas la mayoría de las veces, en vista de hacer que las comunidades se conviertan en los proveedores de bienes y servicios ambientales sin dejar de tomar en cuenta verdaderamente su propias aspiraciones.

El enfoque patrimonial de la diversidad ideológica

Los investigaciones del eje 2, se enfocan igualmente en el estudio de las dinámicas entre la diversidad cultural y biológica, y levantan por ende la constatación que se marcó, reduce el interés de estas dinámicas a las realidades mercantilistas y ecológicas de la gobernación internacional de la biodiversidad y que exponen de esta manera a la acusación de querer mantener a las poblaciones, generalmente muy pobres, en los modos de vida llamados tradicionales, ya que esto sería mejor para el planeta. Ello se oponen a la idea de que estas dinámicas pueden a veces, pero no siempre, participar a la conservación de la biodiversidad, y aquellas poseen las dimensiones patrimoniales que van más allá del " utilitarismo ambiental". La cultura de una gran diversidad de cultíjenos, por ejemplo, es concebido en muchos sistemas agrarios para asegurar las cosechas, pero traduce también las relaciones sociales y culturales hacia las plantas que no pueden ser reducidas a la racionalización económica y ecológica. El " buen uso de la naturaleza" que puede resultar no existe si es que el aparataje ideal y simbólico que los entorna no está bien vivo. En consecuencia los investigadores del eje privilegian a menudo los objetivos de investigación que tienen que ver con la botánica, la ecología, la biología y la genética (plantas silvestres, medicinales y cultivadas, las razas animales y la fauna salvaje, la diversidad de los ecosistemas, los mosaicos de paisajes), pero tomándolas por el prisma de su vida social y de sus representaciones culturales. La farmacopea local, el artesanado que utiliza los recursos naturales, la producción de objetos de arte, las culturas y los modelos alimenticios, los saberes, los "saberes de hacer", y las técnicas asociadas, así como las representaciones religiosas y cosmograficas, constituyen ejemplos emblemáticos de este tipo de enfoque. De la misma manera el intercambio de circulación de semillas, de cultivares o de animales y los modos de sociabilidad que acompañan estos intercambios.

El eje se subdivide en dos obras temáticas, " Biodiversidad, prácticas, saberes y regímenes de derecho", e
" Identidades, saberes y técnicas".
Actualmente, los principales terrenos de estudio se ubican en el Brasil, Guyana, Burkina Faso, Vietnam, Benín y Togo, Algéria, México y en África del Sur .